Hoy Martes lloverán meteoros
Las Leónidas son trozos de polvo dejado por el cometa Tempel-Tuttle. Cada 33 años, el cometa visita el sistema solar interno y deja a su paso una corriente de residuos polvorosos. Muchas de estas corrientes se han desplazado a través de la porción de la órbita que la Tierra atraviesa en el mes de noviembre. Cada vez que chocamos con una, los meteoros salen volando de la constelación de Leo.
"Podemos predecir con bastante precisión cuándo la Tierra atravesará una corriente de polvo", dice Cooke. "Sin embargo, la intensidad del evento es menos cierta porque no sabemos cuánto polvo hay en cada corriente".
¡Advertencia para el observador!
El 17 de noviembre, la primera corriente tendrá lugar alrededor de las 09:00, hora universal o UT, en idioma inglés (3 de la mañana, hora de Honduras). El polvo es una difusa mezcla de partículas que provienen de diversas corrientes antiguas, las cuales deberían producir un evento importante, con dos a tres docenas de meteoros por hora en América del Norte. Para poder apreciar el espectáculo en plena magnitud se recomienda observar en cielos oscuros.
"Una característica para destacar de la lluvia que tendrá lugar este año es que parecerá que las Leónidas salen casi directamente del planeta Marte", hace notar Cooke.
Es sólo una coincidencia. Es que este año, Marte atraviesa el radiante de las Leónidas en el momento en el cual se produce la lluvia. El Planeta Rojo es prácticamente dos veces más brillante que una estrella de primera magnitud, de manera que se convierte en un compañero llamativo para las Leónidas.
La próxima corriente se producirá entre las 21:00 y las 22:00, hora universal, justo antes del amanecer en Indonesia y en China (entre 3 y 4 de la tarde, hora de Honduras). A esa hora, la Tierra atravesará un par de corrientes que dejó el cometa Tempel-Tuttle en 1466 y en 1533 antes de Cristo. Este evento doble podría producir hasta 300 Leónidas por hora.
"Incluso si se produjera la mitad de esa cantidad de meteoros, esta lluvia continuaría siendo una de las mejores del año", comenta Cooke.
Las Leónidas son famosas por la cantidad de meteoros que pudieron observarse más recientemente, en 1999-2002, cuando las corrientes de polvo del cometa atravesaron el cielo ocasionando más de 1.000 meteoros por hora. La lluvia de Leónidas de 2009 no será como esa, pero que solamente una Leónida brillante pase por Marte hará que la noche valga la pena.
Cometa desintegrado
El 55P/Tempel-Tuttle es conocido comúnmente como cometa Tempel-Tuttle y fue descubierto por Ernst Tempel el 19 de diciembre de 1865 y fue avistado nuevamente por Horace Parnell Tuttle en enero de 1866, por lo que se dispuso bautizarlo con el apellido de ambos.
La órbita del 55P/Tempel-Tuttle intersecta a la de la Tierra. El material expulsado del cometa se consume antes de caer al suelo.
Cada 33 años, las Leónidas muestran un pico de actividad debido a que el polvo del cometa Tempel-Tuttle no está distribuido homogéneamente a lo largo de su órbita. En años normales, las Leónidas producen tasas del orden de diez a quince meteoros por hora. Denison Olstead, profesor de la Universidad de Yale, observó que los trazos de los meteoros parecían provenir de la constelación de Leo, lo que dio su nombre al fenómeno.
El color de estos meteoros es generalmente rojizo, son muy rápidos, ya que la Tierra los encuentra de frente y con frecuencia dejan tras sí una estela de color verde que persiste durante unos pocos segundos. Su distribución a lo largo de la órbita no es uniforme, por cuanto están concentrados en un enjambre más denso que ha dado lugar a las grandes lluvias de estrellas.
Los enjambres de estrellas fugaces están asociados a los cometas. En 1861, Kirkwood afirmó que estos corpúsculos eran restos de los cometas. Le Verrier publicó la órbita de las Leónidas y cuando Oppolzer examinó la órbita del cometa 55P/Tempel-Tuttle de 1866 se hizo evidente la identidad de ambas trayectorias.
El astrónomo norteamericano H.-A. Newton demostró, en 1864, que las brillantes lluvias de estrellas descritas por los historiadores en 902, 931, 934, 1002, 1101, 1202, 1366, 1533, 1602 y 1698 se debían a este enjambre. Se habla de una tormenta de meteoros cuando la actividad supera el millar de meteoros por hora.
Desde 902, las fechas anuales han ido avanzando treinta días: en aquella época el fenómeno alcanzaba su máximo el 12 de octubre; en 1202, tenía lugar el 19 de octubre; en 1366, el 22 de octubre; en 1799 se producía en la noche del 11 al 12 de noviembre.


